Otro año más, las murgas porcuneses han ofrecido
un espectáculo carnavalesco de coplas con un gran nivel.

Las Colgás vuelven a proclamarse campeonas del concurso local de murgas de Porcuna. De esta manera, el joven grupo gana por segunda vez, en tres años, el concurso. Disfrazadas de aceitunas, Las Colgás hicieron pasar una buena velada de Carnaval a los más de 400 espectadores que abarrotaron el María Bellido. Nos quedamos chorreando fueron segundos, La llevamos colgando finalizaron en tercera posición y Las que se pisan la cola, en cuarta.

El cine-teatro María Bellido disfrutó de una gran noche de Carnaval junto a las cuatro murgas participantes en el concurso. Los más de cuatrocientos asistentes pudieron comprobar el gran nivel mostrado por las agrupaciones, en especial Las Colgás, que terminaron ganado el concurso tras el fallo del jurado. Unas aceitunas muy especiales que emocionaron e hicieron reír con sus letras. Además, el despliegue de voces de esta murga femenina junto al punteao de su joven guitarrista Manuel Fermín Ruano hicieron al público pasarlo en grande.

Los segundos clasificados, la murga veterana de la asociación Lopeorpalyeso, y que este año participaban con el nombre de Nos quedamos chorreando, representaron a los crustáceos y moluscos que habitan el fondo del mar. Unos disfraces muy elaborados con los que consiguieron, además, la Aguja de Oro, que premia el mejor tipo del concurso. El mejillón, la almeja, la gamba o la trucha cantaron unas letras reivindicativas y divertidas.

La llevamos colgando finalizó en tercer lugar representando esta vez una divertida despedida de soltera. Estos jóvenes levantaron al público de sus butacas con sus letras al tipo. Uno de los momentos más emocionantes de la velada fue cuando dedicaron uno de sus pasodobles a la agrupación Venacapacá, que los acompañó en el escenario durante ese momento. Algo que quedará para el recuerdo. Por último, Las que se pisan la cola finalizaron el concurso en cuarta posición. Unas copleras con bata de cola y mantilla.

Texto e imagen Manuel Molina